"La Chave da Visão (La Clave de la Visión) es una imagen con la que soñé cierta vez y que se convirtió en un patrón en mi vida. Muestra a dos personas: una con los pies vueltos hacia el cielo y la otra con los pies en la tierra. Están de la mano, formando un rombo donde los brazos dibujan un ojo y las cabezas representan el iris.
Esa figura me enseñó que, para ver de verdad, es necesario acoger las dos visiones polarizadas de la existencia, pues nada en la vida tiene solo un lado.
Comprender esto me liberó de grandes aflicciones. Antes, intentaba entender por qué mi arte y mi sensibilidad — cosas tan valiosas — parecían no tener fuerza en este plano. Le preguntaba a Dios: '¿Cómo puedo unir el cielo y la tierra?'. Lo cuestioné por mucho tiempo, hasta que el sueño me reveló que hacía la pregunta equivocada. La imagen me dijo: 'No puedes unir el cielo y la tierra porque el cielo y la tierra nunca estuvieron separados'."
— GENDOZEN─────── ✦ ───────
El Sueño Manifestado
La Chave da Visão (La Clave de la Visión) no nació de una elaboración intelectual teórica, sino de una revelación onírica profunda que se transformó en el patrón definitivo para la vida y la obra de Gendozen. A través de un sueño, el artista visualizó una imagen geométrica y sagrada que traía una enseñanza visual sobre la totalidad humana.
La imagen dibuja dos figuras humanas complementarias: una de ellas camina con los pies vueltos hacia el cielo, mientras que la otra mantiene los pies firmes en la tierra. Unidas, están de la mano, estructurando una perfecta geometría en rombo. En ese dibujo sagrado, el entrelazar de los brazos dibuja el contorno de un ojo humano, donde las cabezas de ambas figuras representan, juntas, el iris.
Esa figura geométrica y mística enseñó a Gendozen una ley universal: para ver la realidad de forma verdadera y límpida, es imperativo acoger las dos visiones polarizadas de la existencia. Nada en la vida posee solo una cara, un peso o una dirección.
La comprensión absoluta de esa geometría liberó al artista de profundas aflicciones que lo acompañaron por años. Durante mucho tiempo, Gendozen cuestionaba la aparente falta de fuerza de su arte y de su sensibilidad espiritual en este plano tan denso y objetivo. En sus reflexiones más íntimas, le preguntaba a Dios: "¿Cómo puedo unir el cielo y la tierra?".
La respuesta vino a través del silencio del sueño y de la simetría de la imagen, que reveló que su angustia partía de una premisa equivocada. La Chave da Visão (La Clave de la Visión) sopló a su subconsciente la verdad definitiva: "No puedes unir el cielo y la tierra porque, simplemente, el cielo y la tierra nunca estuvieron separados."
La Chave da Visão (La Clave de la Visión) es el mapa filosófico que unifica todos los frentes de actuación de Gendozen. Es ella la que explica su capacidad de transitar por lo denso (como las más de 1.000 piezas de publicidad creadas en estudio) y por lo sutil (como las notas inmateriales de la Creación Espontánea al piano).
Esa filosofía de la no separación y de la integración de los opuestos es la materia prima de sus producciones intelectuales, manifestándose de forma nítida en sus publicaciones literarias, como la novela futurista Francesca y la antología Poemas para desabar (Poemas para Derrumbarse) — donde la poesía y la fotografía se abrazan como el cielo y la tierra, sin divisiones.